Curiosidades de las hortalizas: El origen oriental de la berenjena.
Escrito el Viernes, 9 de Octubre de 2009 por Lola

Las frutas y hortalizas están plenamente integradas en nuestra alimentación y en nuestra cesta de la compra. Sin embargo, ¿no os habéis preguntado alguna vez cuál es el origen de estos deliciosos manjares y cómo fue su descubrimiento? Así que hoy quiero dedicarle mi particular homenaje a una hortaliza que lleva años cultivándose en los invernaderos andaluces.
La berenjena (Solanum melongena) es una planta anual del género Solanum dentro de la familia de las solanáceas, nombre que según la creencia proviene del vocablo persa bâdinjân, que luego pasó al árabe al-bãdhinjãn.
Su cultivo es antiquísimo, más de 2000 años antes de Cristo, y existen innumerables documentos escritos donde sitúan su origen en Oriente. Los datos más antiguos que se conocen la sitúan en el estado de Assam, al noreste de la India, Birmania y en China. Traída por comerciantes árabes pasó al norte de África y más tarde, en la Edad Media, entró a Europa por España, desde donde se extendió su cultivo por los países cálidos del mediterráneo.
La berenjena se creó muy mala prensa en el pasado, quizás, porque los antiguos comieran especies no comestibles o no supieran cocinarlas correctamente. Esta mala fama prosiguió porque durante los primeros siglos de la entrada a Europa existió la creencia de que su consumo provocaba múltiples enfermedades como fiebre, epilepsia y la locura por lo que la planta fue utilizada durante algún tiempo como un adorno decorativo y exótico y no como un alimento. El famoso botánico sueco Carlos Linneo le puso su actual nombre científico Solanum melongena.
La primera documentación sobre la berenjena en lengua castellana se encuentra en el libro llamado “Cancionero de Baena” que data del siglo XV donde se citan sus usos y virtudes. Fue introducida en América por los españoles.

